Piel Protegida

En la piel expuesta al sol, la utilización de protectores solares adecuados, o sustancias inmunomoduladoras, constituye la única herramienta capaz de inhibir los efectos nocivos de la radiación ultravioleta sobre la piel. Sin embargo, no todos los protectores solares cumplen con los requisitos para proteger adecuadamente nuestra piel.

La radiación solar las podemos dividir en Radiación Ultravioleta A (UVA), Radiación Ultravioleta B (UVB), y Radiación Ultravioleta C (UVC). La Radiación Ultravioleta C es letal para la vida humana, pero afortunadamente es entera detenida por la capa de ozono, por lo que no toma contacto con la piel humana. La Radiación Ultravioleta B va entre los 280 nm y los 315 nm, y es aquella que tiene relación con el eritema o quemadura roja inmediata. La Radiación Ultravioleta A por su parte, es la que va entre los 315 y 400 nm, y es la que tiene relación con las enfermedades de la piel a largo plazo, como el fotoenvejecimiento y cáncer de piel.

¿Por que protegerse?

  • Hora del día: 50% de la dosis de RUV está entre dos horas antes y dos horas después del mediodía.
  • La máxima radiación es en el solsticio de verano.
  • La UVB se quintuplica en los trópicos y aumenta un 20% por cada 1.000 metros de altitud.
  • Las nubes y la contaminación atmosférica bloquean los rayos UV. Un día nublado en la nieve disminuye en un 50% la radiación UVB. Sin embargo, aún en días nublados la RUV A y B penetran y es necesaria la protección solar.
  • El riesgo y la irradiación aumenta con las superficies reflectantes: La nieve refleja la RUV en un 50-80%, la arena y láminas de aluminio en un 15-25%, el agua de mar en movimiento en un 20%, el agua estancada en un 10%, y el cemento en un 5%.

Las células llamadas melanocitos están presentes en cantidades distintas para los distintos tipos de piel, lo que nos hace distinguir desde formas de piel muy blancas (melanocitos escasos) hasta formas de piel muy oscuras (abundantes melanocitos). La melanina es la sustancia responsable de la pigmentación de la piel humana, que además de conferir color a la piel, tiene una importante capacidad de absorber luz solar.

Distinguimos a las personas más blancas como fototipos bajos y las más obscuras como fototipos altos. Sin embargo, independiente del fototipo de piel, se ha observado que el daño solar relativo a la Radiación Ultravioleta A es silencioso y similar en la mayoría de las formas de piel. Tanto así, que no es extraño encontrar en poblaciones negras, altos índices de daño solar.

Fototipo 1

Características: Personas de piel muy clara, ojos azules, pelirrojos y con pecas. De piel blanca-lechosa, siempre se quema, nunca se broncea.

Fototipo 2

Características: Individuos de piel clara, pelo rubio, ojos claros y pecas. Su piel es blanca y no está expuesta habitualmente al sol. Siempre se quema, a veces se broncea.

Fototipo 3

Características: Propio de las razas caucásicas, de piel blanca que no está expuesta habitualmente al sol. A veces se quema, generalmente se broncea.

Fototipo 4

Características: Individuos de piel morena o ligeramente morena, pelo y ojos oscuros. Propio de los mediterráneos, mongólicos y orientales.  Nunca se quema, siempre se broncea.

Fototipo 5

Características: Personas de piel morena. Propio de amerindios, indostánicos, árabes e hispanos. Nunca se quema, piel café oscura.

Fototipo 6

Características: Propio de las razas negras, nunca se queman.