diferencia entre un bloqueador y un fotoprotector
Sunwork

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¿Cuál es la diferencia entre un bloqueador y un fotoprotector?

Hoy en día existen diversos productos que actúan como filtros de los rayos UV, paleando los efectos negativos que la luz ultravioleta tiene sobre la salud de la piel y los ojos, entre otros. Entre los efectos que conlleva la sobreexposición a la radiación UV sin una loción protectora, se pueden mencionar las quemaduras o eritemas solares, las reacciones fototóxicas y fotoalérgicas, el envejecimiento prematuro de la piel y el desarrollo de algún tipo de cáncer como el melanoma, que es el más peligroso debido a su alta tasa de mortalidad. 

La absorción de los rayos UV-A y UV-B es acumulativa, es decir, éstos se almacenan durante toda nuestra vida en las células de la piel, afectando desfavorablemente el ADN. Por ello, las consecuencias de una exposición a la luz ultravioleta sin la protección adecuada (vestimenta, loción, sombrero, lentes, etc), pueden aparecer después de largos años. 

Por esta razón, resulta imprescindible generar conciencia respecto de la prevención y protección contra la radiación UV (RUV), conociendo y haciendo uso de productos creados con el propósito de proteger nuestra piel de los daños provocados por los rayos UV a corto y largo plazo. La utilización de éstos, junto con medidas como no exponerse al sol en horas en que el índice UV está alto, en primavera y verano vestirse de modo de evitar el contacto directo de la piel con la luz solar, entre otras, ayuda a prevenir el daño que la radiación UV provoca en nuestro organismo. 

Aunque las lociones con FPS tienen como función filtrar los rayos UV-A y UV-B, no es bueno considerarlas una barrera infalible, pensando que podemos exponernos al sol por un periodo de tiempo más prolongado. Ciertamente el uso de estos productos evitará en gran medida los efectos ocasionados por la radiación UV, pero, hay un margen que seguirá sin cubrir, generando siempre cierto riesgo para la salud. Lo ideal es adquirir hábitos que nos expongan lo menos posible y de la manera más segura al sol.

 

¿Bloqueador o fotoprotector?

fotoprotector solar

Ante la gran diversidad de productos que ofrece el mercado para prevenir el daño de la exposición a la luz ultravioleta, es conveniente conocer las características de cada uno para poder escoger el más adecuado según nuestras necesidades (tipo de piel, edad, tiempo para aplicarlo, estilo de vida, etc). Podemos encontrarlos en distintos formatos como cremas, gel, aerosol, parches y otros , como clasificarlos entre físicos, químicos, biológicos y mixtos.

Por un lado, los bloqueadores o pantallas solares actúan refractando los rayos UV, previniendo que accedan a la dermis. Su composición es densa y suelen ser blancos, por lo que, estéticamente pueden no ser la mejor opción, aunque, respecto de su acción contra efectos de los rayos UV-A y UV-B, poseen un espectro de protección completo. Se recomienda utilizar un FPS 50+ para todo tipo de piel, pero especialmente en aquellas más blancas.

Por otro lado, los fotoprotectores actúan filtrando los rayos UV-A y UV-B, evitando el daño a la dermis. Suelen ser de composición fluida, lo que facilita y acelera su difuminación, y venir en formato transparente. Todos son efectivos contra los efectos de los rayos UV-B, pero, en algunos casos, no previenen el daño que producen los UV-A. Por ello, es bueno revisar el espectro de acción de cada producto, al igual que revisar el FPS dependiendo del tipo de piel.

Actualmente, las cremas solares, bloqueador, filtros y fotoprotectores, han avanzado hacia un concepto más amplio respecto de la protección solar.  Por ello, han enriquecido su fórmula y margen de acción añadiendo activos que hidratan la piel, tienen función antioxidante y antiage, con la finalidad de retrasar el foto envejecimiento de la piel, atenuar manchas y pecas, entre otros . Además, se pueden hallar con pigmentos que ayudan a obtener un tono de piel parejo, disimulando imperfecciones.

 

Consejos a la hora de escoger el producto

 

Por último, es bueno considerar los siguientes aspectos a la hora de adquirir uno de estos productos:

  1. Conocer tu tipo de piel (grasa, seca o mixta).
  2. Considerar tu fototipo (color de piel, ojos, y pelo).
  3. Comprobar que el producto sea de amplio espectro en relación a los UV-A y UV-B.
  4. Aplicar una cantidad generosa media hora antes de exponerse al sol y reaplicar cada dos horas aprox.
  5. Preferir productos hipoalergénicos, fotoestables, no fototóxicos, que, además, funcionen protegiendo al sistema inmune 
  6. Complementar el uso de protectores solares con otras medidas que previenen el daño ocasionado por la radiación UV.

 

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